Observatorio

Sumisión de Michel Houellebecq

Daniel Valdivieso Integrante de historiaycultura.cl

 

Son pocas las novelas de política-ficción que logran construir con eficacia las sociedades futuras en que se desenvuelven sus historias.  Que consiguen que el futuro hipotético planteado en sus páginas,  se nos muestre con un realismo y una cercanía perturbadores, por la relación que guarda con las problemáticas de nuestra época y sus posibles desarrollos a través del tiempo. Éste el logro de clásicos como 1984 de George Orwell y Un mundo feliz de Aldous Huxley, dos novelas de política-ficción que se mantienen absolutamente vigentes hasta nuestros días, debido a su capacidad de predecir, con una precisión admirable, la evolución de ciertos rasgos de las sociedades de su tiempo en el futuro y construir mundos a partir de ellos. 

Sumisión, la última novela del francés Michel Houellebecq, es una de las obras que conseguirá transcender a su tiempo, no sólo por los escándalos que la han rodeado en Francia desde el día de su publicación, sino también por su capacidad de ficcionalizar un sorprendente futuro cercano de Francia, Europa, y tal vez del mundo, a partir de los elementos políticos, sociales y sociológicos de la historia de Francia, enfocándose especialmente en aquella reciente. La novela no fue tomada a la ligera en el país galo. A pesar de que Houellebecq lleva más de dos décadas golpeando a la sociedad francesa con las descarnadas radiografías que realizado de ella, hay un antes y un después en su carrera literaria y su vida a raíz de Sumisión. La impresión generalizada, y errada desde todo punto de vista, de que en las páginas del libro se explicaba o profetizaba la masacre de Charlie Hebdo, llevó a que la novela fuera comprada de forma compulsiva desde el día que llegó a las librerías francesas, esto es, el día que dos hombres de Al Qaeda realizaron la masacre contra la revista de humor gráfico. El autor ha sido acusado de islamofobia y de darle alas a los grupos de extrema derecha con su libro. Sumisión se convirtió en un asunto de Estado y el gobierno le asignó protección policial a Houellebecq, como a otras celebridades francesas bajo potencial amenaza terrorista.

La novela se sitúa en un futuro próximo en Francia, que se encuentra al borde de una guerra civil entre grupos musulmanes radicalizados y grupos armados de extrema derecha. Es el año 2022 y François Bayrou es un profesor universitario que pasa los cuarenta años y dicta cursos sobre el escritor francés Joris-Karl Huysmans en la Universidad de París III-Sorbona. El profesor está hastiado de la docencia, de su vida amorosa, de su vida sexual y de la vida en general. Parece resignado a llevar adelante una existencia  aburrida, triste y calma. La falta de fe le quema por dentro, pero no lo suficiente como para abandonar su cinismo frente a las cosas.

Desde su apatía, François observa con especial interés lo que está ocurriendo en la contingencia política de su país, donde los partidos tradicionales se han desmoronado en las encuestas y ha emergido como gran sorpresa la figura de Mohammed Ben Abbes, un carismático líder de una nueva formación islamista moderada.  Aprovechando la caída de la izquierda y la derecha, las dos facciones que se han repartido el poder históricamente en Francia, la hermandad musulmana se impone en las elecciones con el apoyo de los socialistas y de la derecha moderada a la candidata del Frente Nacional en la segunda vuelta. En el nuevo escenario los judíos franceses comienzan a retornar en masa a Israel, temiendo las consecuencias que éste inesperado triunfo político traerá para su seguridad. Dentro de éste éxodo la familia de Myriam, amante de François, decide volver a Israel, cortando el único lazo afectivo y de relaciones humanas que el gris profesor conservaba.  
El protagonista es testigo de la serie de transformaciones que tienen lugar en la sociedad francesa. Las variaciones en las vestimentas de las mujeres, que reemplazan las faldas por conjuntos de blusas largas y pantalones. El cierre de los negocios. El giro que se ven obligados a realizar los que quieran mantener sus puertas abiertas. El abandono del trabajo por parte de las mujeres,  para volver a ocuparse de las familias, el núcleo básico de la sociedad islámica. Y por último, el cambio que lo toca desde más cerca, la  transformación de la Sorbona en una universidad islámica, en que los profesores conversos cuentan con grandes privilegios, como altísimos sueldos y derecho a practicar la poligamia.

En el tránsito del personaje a través de la novela éste lo irá perdiendo todo. El amor. El trabajo. A sus padres. La posibilidad de creer en Dios. Finalmente también perderá su relación con el escritor Huysmans, la relación más antigua y duradera de su vida. Una vez que el autor ya no tiene nada, sólo le queda la posibilidad de convertirse al islamismo y redimirse de la vida vacía que ha llevado hasta el momento.  Conversión que le asegurará a él, que hasta antes de la llegada de la hermandad musulmana al poder no tenía casi nada, un futuro lleno de inesperados disfrutes.  

El mayor mérito de Sumisión es que logra dar vida a la pesadilla europea de forma palpable. Los acontecimientos que nos presenta Houellebecq están tan cargados de lógica y coherencia histórica, que se nos terminan mostrando como la  proyección lógica de los males de nuestra era en el tiempo. A través de la instauración de la nueva sociedad musulmana, el autor cuestiona profundamente la concepción de sociedad como la entendemos y  nos dice que el vacío existencial, la falta de fe, y el descreimiento social, que devora a las sociedades occidentales modernas, se convertirá en el motor que llevará a que tarde o temprano Europa deba someterse frente a quienes ha sometido históricamente, pues su sistema social, político y religioso ya no se sostiene.