Observatorio

Martin Scorsese, el gran defensor de la preservación del cine clásico

Fernando Zavala, diario El Mercurio, 5-octubre-2014.

El propio Martin Scorsese ha contado la anécdota. Décadas atrás, junto a un grupo de cineastas y amigos, asistió a una exhibición en cine de las películas de Marilyn Monroe "Niagara" (1953) y "La comezón del séptimo año" (1955). "Fue algo tan perturbador, que ni siquiera se podía ver bien la cara de los actores", ha contado sobre el deterioro del rollo de película que estaban viendo. Agobiado por el lamentable estado de la conservación de las cintas que lo inspiraron en su juventud, en 1980 escribió una carta abierta que empezaba con una sentencia tajante: "Todo lo que hemos hecho hasta ahora no significa absolutamente nada". Y agregaba: "Las películas se están desvaneciendo". Las cifras hablan por sí solas: La mitad de las películas del cine norteamericano realizadas antes de 1950 se han perdido. Y de aquellas hechas antes de 1929, sólo un 10% sobrevive.

Por eso, el cineasta de "Toro salvaje" -ganador del festival de Cannes con "Taxi driver" y del Oscar por "Los infiltrados"- decidió tomar cartas en el asunto, y en 1990 creó The Film Foundation, una fundación encargada de cambiar el escenario. Con un directorio que incluye nombres como Steven Spielberg, George Lucas, Francis Coppola, Ang Lee, Paul Thomas Anderson y Alexander Payne, se trata de una organización sin fines de lucro que reúne a los estudios de cine y también a una larga lista de organizaciones que archivan material cinematográfico de todo el mundo como la Academia, el museo MOMA, la biblioteca del Congreso de Estados Unidos y la cineteca de Bologna, entre otras.

El trabajo realizado -y financiado de forma privada- hasta la fecha es impresionante: cerca de seiscientas películas han sido restauradas. Ya sea cambiar de celuloide la película o convertirla a formato digital, en la lista de cintas rescatadas hay clásicos masivos como "King Kong" (1933), "Sucedió una noche" (1938), "La malvada" (1950) y "Nido de ratas" (1954). Además, se ha restaurado material que incluye detrás de cámaras de personajes como Charles Chaplin (registrado entre 1914 y 1915), películas como "El príncipe y la corista" (1957), "De aquí a la eternidad" (1953) y registros de eventos deportivos y actos masivos.

 

Martin Scorsese. www.soundonsight.org

"No importa la película que sea, puede incluso ser una mala. Nunca se sabe de dónde puede venir la inspiración", ha dicho Scorsese. Sin embargo, la elección de los filmes para restaurar suele ser exhaustiva. La inmensa cantidad de material en necesidad de preservación obliga a los directores, que son quienes las eligen, a tomar en cuenta el valor y los méritos de la película que los distintos organismos deciden presentar a consideración. La reparación de una cinta en blanco y negro suele bordear los US$ 100 mil, en cambio una a color promedia los US$ 150 mil, aunque puede superar fácilmente esa cifra cuando se trata de convertirla a formato digital, proceso en el que se reconstruye la cinta cuadro por cuadro.

The Film Foundation es la mayor, pero no la única prueba de la pasión de Scorsese por el cine, no solo como cineasta, sino también como cinéfilo. Prolífico realizador de documentales, también ha colaborado para un sinnúmero de especiales televisivos dedicados al séptimo arte. Algunos de los ejemplos más recordados son "A personal journey with Martin Scorsese through american movies", un especial de casi cuatro horas en que repasa sus películas estadounidenses favoritas. Algo similar hizo en 2001 con "Il mio viaggio in Italia", en que revisa el cine italiano que lo marcó.

"Hugo", su película de 2012 que obtuvo cinco premios Oscar, era un emotivo homenaje en 3D al primer mago del cine, Georges Méliès. Y actualmente Scorsese colabora con el cineasta Kent Jones en un documental sobre la influencia en generaciones de directores del libro "El cine según Hitchcock", de Francois Truffaut.