Observatorio

El humor en frente al poder, reflexión sobre el humor entre la liberación y la cohesión.

Matías Hermosilla. Programa Magister Historia PUC, Chile.


 “Y puesto el caso de que encontraseis  materias gozosas y correspondientes
al título en el sentido literal, no os detengáis en ello como seducidos
por el canto de una sirena, pues suele haber un sentido oculto
que apreciar en todo lo que se dice como por casualidad y en cordial alegría”.

François Rabelais, “Prologo de Gargantúa”

“Entonces eso es lo que falta en este país gente que sepa hacer la pega y eso se puede traspasar directamente a la clase de política de este país, una clase política que debió morir hace tiempo. No que se mueran las personas, sino que, la clase política con sus vicios con su corrupción con todo eso para dar paso a una nueva clase política”

Edo Caroe, Festival internacional de la canción de Viña del Mar 2016

 

 

A finales de febrero de este año se ha generado un gran revuelo mediático en la sociedad chilena en relación con el humor y la crítica política. Todo esto, a la luz de la celebración de la versión número 57 del Festival de la canción de Viña del Mar donde en cada noche de festival se contó con la participación de algún cómico o cómica que hicieron gala de algo que fue llamado por los medios de comunicación como “catarsis colectiva”. Hoy en día se toma a este fenómeno en base a una idea de excepcionalidad, es decir, se ha creído y difundido la idea de que es, en el caso chileno, la primera vez que “nos enfrentamos a los poderosos” o que “hacemos humor inteligente”.  El proceso responde a una generación de comediantes que se ha formado en el arte de la puesta en escena llamada Stand-Up comedy y que, de cierta forma, es un ejercicio que apela a recibir una actitud activa del público y una reacción como un acto de empatía identitaria. Buscando obtener una reacción en cadena que libere y, en algunos casos, devele lo que se encuentra vista y paciencia de todos pero por diversas razones no podemos ver.

El proceso antes mencionado no es nuevo y mucho menos poco habitual en las sociedades. Por lo tanto, planteo hacer una breve reflexión sobre la relación que existe entre el humor y el poder desde el punto de vista de dos ideas fuerza en que el humor puede ser utilizado; a saber, por un lado, como una herramienta de liberación de tensiones en procesos de represión y, también, como una acción aglutinadora de las sociedades disgregadas a lo largo del tiempo.

La historia de la humanidad está marcada por la relación de encuentro entre el humor y el poder. Un ejemplo interesante es el comediógrafo griego Aristófanes que en sus diversas obras posee una especial reflexión sobre la política de su época y un énfasis en la crítica hacia diversos momentos, modelos y/o realidades que asolaban principalmente la Atenas de finales del siglo V a.C . La obra del intelectual griego llegó incluso, a través de una expresión humorística, a criticar el imperialismo ateniense en Las Aves. La obra de Aristófanes marca un punto central en la historia del Humor en Occidente y que manifiesta que el humor siempre se hace cargo de los problemas sociales y los transforma a un lenguaje en que las personas los digieren de manera activa y liberadora por medio de la risa.

Por otro lado, existen periodos de la Historia Europea como la Edad Media  que han sido corrientemente imaginados como épocas ajenas a la risa y el humorismo. Pero además de las célebres historias del carnaval que puede encontrarse en libros como El libro del Buen Amor del Arcipreste de Hita hay un actor que juega un papel central en la vida común de la corte y, por tanto, se encuentra en directa relación con quienes detentan el poder me refiero al Bufón. Un personaje que tiene un su rol catártico, enrostrar, criticar y, con lenguaje humorístico, expresar los problemas que existen en un reino, condado o corte particular. Esta figura tradicional, a mi juicio, podría llegar a empatarse o al menos a ser una base en lo que ha decantado el llamado “humorista profesional” como los mencionados al inicio de este texto. Es decir, el Bufón juega un papel liberador de los pesares existentes a través de la risa y cohesionador de los conflictos sociales al hacerlos patentes para la comunidad y el regente del lugar en que este se asienta.

Sin embargo, hay momentos en la Historia de la humanidad donde se ha pensado que la risa y la comicidad han estado cautivas o incluso reprimidas por la fuerza. Ejemplo de esto es la dictadura Nazi en Alemania donde se ha repetido incesantemente el carácter serio y riguroso en que se mantuvo la población bajo los doce años del régimen dictatorial liderado por Adolf Hitler. En una reciente investigación titulada Heil Hitler, el cerdo está muerto Rudolph Herzog ha sostenido que existían chistes contra la figura de Hitler en pleno Tercer Reich y no eran aislados, sino que, se contaban en lugares de sociabilidad como en tertulias, bares, la calle, etc. Pero Herzog menciona que esta práctica no es un proceso de resistencia al régimen Nazi, sino que, se manifiesta como una vía de escape para la rabia de una sociedad reprimida. De cierta forma, la risa se transformó en un refugio liberador y cohesionador de una sociedad enrabiada en una especie de “catalizador” de la ira acumulada de un pueblo que vivía en constantes contradicciones.

La relación entre política y humor está llena de casos que nos llevan a analizar esta relación entre política y humor. Por ejemplo en el Chile previo al Golpe de Estado existían una serie de revistas de humor político -de las más diversas posiciones políticas- en las que se cuestionaba y se ejercía un análisis crítico de las figuras públicas del país, quizás la más popular y longeva de estas revistas fue Topaze, semanario que se convirtió en testigo de la historia política y social de Chile entre 1931 y 1970. Este espacio dotado de textos críticos, entrevistas y que fue iluminado con la pluma de los más notables caricaturistas de la historia de Chile, de Pepo a Hervi,  fue un reducto en el cual la crítica al poder fue algo constante. Por ejemplo en el contexto de Guerra Fría y de tensión política interna como lo fueron los años entre 1958 y 1973, el humor jugó un papel liberador en el marco de un conflicto que parecía tener a la sociedad conflictuada hasta la posibilidad de finalizar por la vía de la fuerza como finalmente aconteció tristemente en Chile.

En síntesis la relación humor y política ha sido una constante en la historia de la humanidad. Y el humor ha servido ampliamente como una especie de “liberador de procesos” donde la tensión se hace extrema y no se ven salidas posibles a diversos conflictos la risa ha llevado un pequeño alivio a las sociedades en el tiempo. Pero también, ha servido para señalar, denotar y criticar los abusos del poder. No es un fenómeno nuevo lo de los humoristas de Viña del Mar, sin restarles valor a sus performances, pero es importante tener en cuenta que el humor está lejos de ser una herramienta de “desmembramiento de la democracia” como lo han llamado editoriales de diversos diarios chilenos.  La comicidad se ha constituido como una acción que permite a los seres humanos cohesionarse y liberarse de ciertas tensiones con una mirada crítica que debe seguir fomentándose. Más aún en un contexto de democracia cívica y donde no somos marionetas de “poderosos poderes fácticos”; sino, más bien, sujetos con poder de acción y reacción que, en muchos casos, encuentran en los textos de comedia una mayor identificación que en los discursos oficiales.  Todo esto, sin subvalorar el poder discursivo y escasamente ingenuo que se esconde detrás de la creación humorística sea cual fuere, pues, como dijo François Rabelais “pues suele haber un sentido oculto que apreciar en todo lo que se dice como por casualidad y en cordial alegría”.

            Lecturas recomendadas: Para quien se encuentre interesado en este tema, recomendamos algunas lecturas: Rudolph Herzog, Heil Hitler, el cerdo está muerto, Madrid: Capitan Swing, 2014;  Enrique Boederia, Francesc–A. Martínez y Josep Gómez (Eds.), El humor frente al poder, Prensa humorística, cultura política y poderes fácticos en España (1927 –1987), Madrid: Biblioteca Nueva, 2015;  Jorge Montealegre, Historia del Humor Gráfico en Chile, Madrid: Milenio, 2008; Maximiliano Salinas, La risa de Gabriela Mistral, una historia cultural del humor en Chile e Iberoamérica, Chile: LOM, 2010.