Se devela el misterio de la inusual momia de Atacama

La noticia salió a la luz en el año 2003, cuando fue encontrada en un saco de cuero en el desierto de Atacama, la región más seca del planeta, al norte de Chile. El hallazgo, que causó revuelo tanto en la comunidad científica como en los tabloides del mundo, era realmente inusual.

Se trataba de un pequeño esqueleto humano de apenas unos trece centímetros de largo, que fue apodado con el nombre de Ata. Entre sus varias particularidades estaba una cabeza con extrañas malformaciones, diez pares de costillas en lugar de doce, y características óseas que no se correspondían con las de un feto humano, sino con las de un niño ya desarrollado, lo cual chocaba con su pequeño tamaño.

Después de dieciocho años y múltiples estudios, científicos abocados al caso han publicado un artículo en la revista Genoma Research donde dan a conocer los resultados de sus investigaciones. Según los análisis de ADN, el esqueleto perteneció a una niña de recién nacida con una serie de mutaciones y patologías congénitas, entre ellas enanismo, escoliosis y diferentes malformaciones óseas.

Los investigadores afirman también que seguramente la niña murió al poco tiempo de nacer, y que el cadáver no es tan antiguo como se creía en primera instancia, sino que tendría no más de cuatro décadas de antigüedad.

La “momia extraterrestre”

El caso había desatado toda clase de conjeturas y alocadas teorías conspirativas, entre ellas una que afirmaba que el cuerpo pertenecía a una raza extraterrestre. El equipo de investigadores finalmente echó por tierra todas las conjeturas, aunque no sin antes remarcar lo extremadamente insólito del hallazgo.

Algunos científicos afirman que estudiando sus características se podría comprender más acerca de ciertas enfermedades degenerativas o mutaciones óseas. Sin embargo, otros creen que debido a lo reciente de su procedencia, Ata debería volver a su tierra de origen y recibir la sepultura que corresponde a sus tradiciones.